Fecha: 23 de septiembre de 2013
En
nuestro país es costumbre escriturar un bien inmueble por un valor inferior al
real, pero dicha posibilidad se ve disminuida si la compra se hace respaldada
con una hipoteca.
En
nuestro país es costumbre escriturar un bien inmueble por un valor inferior al
real, pero dicha posibilidad se ve disminuida si la compra se hace respaldada
con una hipoteca.
La sola
firma de escrituras públicas no otorga propiedad solo la obligación al vendedor
de transferir. Pero mientras se registran dichas escrituras, para todos los
efectos legales, el vendedor sigue siendo el dueño del inmueble y como tal, sus
acreedores pueden perseguir su patrimonio, incluso el bien que ya vendió, pero
que no ha registrado ante la Oficina de Instrumentos Públicos.